Tromo
Abrir menú
Blog

Artículos · 10 de agosto de 2026

Cómo hacer un tótem publicitario: del brief al punto de venta

Los pasos reales para hacer un tótem publicitario de cartón: objetivo, medidas, estructura, troquel, impresión y montaje, más los errores que lo tumban en tienda.

Tótem publicitario de cartón de sección ovalada, alto y esbelto, personalizado con la marca Tromo PLV

Hacer un tótem publicitario es, básicamente, resolver seis decisiones en orden: qué tiene que conseguir, dónde se coloca, cuánto mide, cómo se aguanta de pie, qué se lee desde lejos y cómo llega montado. Si las tomas en ese orden, el tótem funciona. Si empiezas por el diseño gráfico —que es por donde se empieza casi siempre—, acabas con una pieza bonita que se cae, que no cabe o que no se lee.

En Tromografic fabricamos tótems de cartón para campañas, farmacia, retail y ferias. Esta guía recorre el proceso real, con los criterios que aplicamos en cada paso y los errores que vemos repetirse. Si lo que buscas es la definición del formato y sus variantes, empieza por qué es un tótem publicitario; si ya tienes claro que lo necesitas, en tótems publicitarios de cartón te contamos cómo lo producimos.

1. Define qué tiene que conseguir el tótem

Un tótem no expone producto: comunica. Esa es la diferencia con un floorstand o un expositor, y condiciona todo lo demás. Antes de dibujar nada, decide cuál de estos tres trabajos le estás encargando:

  • Anunciar. Dar a conocer una marca, un lanzamiento o una promoción a quien todavía no la busca.
  • Señalizar. Marcar una zona, un córner o un stand para que el cliente sepa dónde está lo que quiere.
  • Dirigir. Llevar al cliente desde donde está hasta otro punto: el lineal, el mostrador, la web.

Los tres necesitan piezas distintas. Un tótem que anuncia puede permitirse ser puro impacto visual; uno que dirige necesita una flecha, un código QR o una instrucción clara. Intentar las tres cosas a la vez es la forma más rápida de que no consiga ninguna.

2. Elige la ubicación antes que las medidas

La altura de un tótem no se decide en abstracto, se decide contra su entorno. La pregunta no es "¿cuánto mide un tótem?", sino "¿qué hay alrededor que tengo que superar?".

Sitúalo primero sobre el plano y mira tres cosas: la altura de los muebles vecinos (si no los superas, el tótem no aporta nada que no aporte un cartel), el ángulo de aproximación del cliente —desde qué dirección llega y qué le tapa la vista— y los límites físicos del sitio: el marco del escaparate, la puerta por la que tiene que entrar la pieza, el techo de la sala de feria.

Este último punto se olvida con una frecuencia sorprendente. Un tótem que no entra por la puerta de la tienda es un tótem que se queda en el almacén. En medidas y formatos de PLV desarrollamos cómo encajar cada formato en su espacio.

3. Resuelve la estructura: la base es el proyecto

Un tótem es una pieza alta y esbelta, y eso lo convierte en un problema de estabilidad antes que en un problema de diseño. Cuanto más sube, más importa lo que pasa abajo.

Las tres palancas para que aguante de pie son la base (una peana ancha reparte mejor el vuelco), el contrapeso (lastre en la parte inferior, a veces el propio producto o material de relleno) y la sección: una columna de sección triangular, ovalada o cuadrada resiste mucho mejor que una plancha plana, porque el propio pliegue del cartón hace de refuerzo. Por eso los tótems de cartón rara vez son un rectángulo liso: casi siempre tienen volumen.

Aquí es donde se elige también el material. El cuerpo suele ir en cartón ondulado —canal doble cuando hay que ganar rigidez— y las caras impresas en microcanal, que da una superficie lisa para que la impresión no se marque. Si quieres el detalle de cada canal y acabado, está en materiales de PLV.

4. Diseña para leerse de lejos, no de cerca

El tótem se lee en movimiento y a distancia. Un cliente que cruza un pasillo le dedica un par de segundos desde varios metros. Diseñar pensando en cómo se ve en la pantalla del ordenador, a 40 cm y a tamaño completo, es el error más caro del proceso.

La regla práctica es repartir la pieza en tres franjas:

  • Franja alta: marca y mensaje. Es lo único que se ve por encima del resto de la tienda, así que aquí va lo que quieres que se reconozca desde la entrada.
  • Franja media (altura de los ojos): la propuesta de valor y el producto. Es la zona que se lee cuando el cliente ya se ha acercado.
  • Franja baja: letra pequeña, legales, código QR. Nadie lee a la altura de las rodillas, así que no pongas ahí nada importante.

Y un test de comprobación honesto: reduce el arte al tamaño de un sello y mira la pantalla desde dos metros. Lo que sigas reconociendo es lo que va a funcionar en tienda. Lo demás sobra.

El troquel silueteado: cuando la forma hace el trabajo

La versión más eficaz de esta idea es el tótem silueteado: en lugar de un rectángulo, el contorno de la pieza reproduce la forma del envase. El cliente no lee, reconoce. Es la manera más directa de que un producto se identifique a distancia, y es especialmente potente en farmacia y cosmética, donde la forma del bote ya es un activo de marca.

Es lo que hicimos en el tótem de Bioderma Atoderm AD: un tótem recortado con el perfil exacto del envase, colocado en escaparate, que se identifica desde la acera. Dos condiciones para que salga bien: que el perfil del producto sea reconocible en silueta —si la forma es un rectángulo, no ganas nada— y que las zonas estrechas del troquel se refuercen, porque son por donde la pieza flexa.

5. Valida con un prototipo físico, en el sitio real

Un tótem se aprueba de pie, no en PDF. El prototipo sirve para comprobar cuatro cosas que ningún render enseña: que no vuelca con un empujón normal, que se lee desde la distancia real de aproximación, que cabe donde se ha planeado y que se monta sin instrucciones en menos de lo que dura la paciencia del reponedor.

Ese último punto es más importante de lo que parece. El tótem lo monta alguien que no ha estado en las reuniones, con prisa, en mitad de un pasillo. Si necesita herramientas o dos personas, va a acabar montado torcido o directamente no montado. Puedes ver el proceso completo en cómo se fabrica un expositor de cartón.

6. Produce pensando en cómo llega y cómo se monta

La ventaja logística del cartón es que viaja plano. Un tótem bien resuelto sale de fábrica plegado, en una caja manejable, y se monta por encaje sin herramientas ni cinta. Eso reduce el coste de transporte, el espacio de almacén en tienda y —sobre todo— la probabilidad de que la pieza acabe sin desplegar.

Dato útil: el material del propio PLV es solo una parte del coste real de una campaña; el transporte, el almacenaje y las horas de montaje pesan tanto o más. Lo desarrollamos en cinco maneras de reducir el cartón en tus campañas.

Incluye siempre las instrucciones de montaje dentro de la caja, con dibujos y sin texto largo, y numera las piezas si son más de dos. Cuesta poco y evita la mitad de las incidencias.

Los cinco errores que tumban un tótem

  • Base insuficiente. La pieza más alta con la peana más pequeña. Vuelca el primer día y se retira.
  • Demasiado texto. Un tótem no es un folleto vertical. Si hay que pararse a leerlo, ya ha fallado.
  • Marca en la zona baja. Justo la franja que nadie mira, desaprovechando la única ventaja del formato: la altura.
  • Ubicación sin decidir. Se produce primero y se busca sitio después; acaba en un rincón sin tránsito.
  • Sin medición. Sin un QR con seguimiento, un código promocional o una comparativa de ventas de la zona, no hay forma de saber si funcionó ni de justificar la siguiente campaña.

Cómo saber si el tótem ha funcionado

Mide algo, aunque sea poco. Un código QR con parámetros de campaña te da tráfico atribuible; un código promocional exclusivo del tótem te da conversión; una comparativa de rotación de la referencia en las tiendas con tótem frente a las que no lo tienen te da el impacto comercial. Con cualquiera de las tres tienes argumento para repetir —o para cambiar la ubicación, que suele ser la variable con más recorrido.

Sigue explorando

El tótem es una pieza dentro de un ecosistema más grande: mostrador, suelo, aéreo, packaging. Si quieres ver el conjunto, echa un vistazo a nuestros expositores de cartón, a los displays promocionales o, si tu tótem es para un evento, a stands y ferias.

¿Tienes una campaña con fecha? Cuéntanos producto, punto de venta y calendario y te decimos qué tótem tiene sentido: pide presupuesto y respondemos en 24 h.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales.

¿Cómo se hace un tótem publicitario paso a paso? +

En seis pasos: (1) defines el objetivo y dónde se va a colocar; (2) fijas altura y formato según ese espacio; (3) diseñas la estructura —base, contrapeso y sistema de plegado— para que aguante de pie; (4) montas el arte con la marca en la franja alta y el mensaje a la altura de los ojos; (5) validas un prototipo físico en el sitio real; (6) produces, con las piezas plegadas y las instrucciones de montaje dentro de la caja.

¿Qué material se usa para hacer un tótem publicitario? +

Cartón ondulado —normalmente canal doble para el cuerpo y microcanal para las caras impresas— cuando el tótem es de campaña: es ligero, se imprime en toda su superficie, se monta sin herramientas y se recicla al terminar. El metal, el metacrilato o el LED se reservan para señalización permanente, que dura años pero cuesta bastante más y no se cambia cada campaña.

¿Cuánto mide un tótem publicitario? +

Lo que haga falta para verse por encima del entorno donde va. La altura no se elige en abstracto: se elige contra los muebles, lineales y expositores que lo rodean, y contra el límite físico del sitio (marco del escaparate, puerta por la que entra, techo de la sala). Un tótem que no supera al mueble de al lado ha perdido su única ventaja.

¿Se puede hacer un tótem con la silueta del producto? +

Sí, es el troquel silueteado: en lugar de un rectángulo, el contorno del tótem reproduce la forma del envase. Se reconoce el producto de un vistazo, sin leer nada. Requiere que el perfil sea lo bastante limpio y que las zonas estrechas se refuercen para que la pieza no flexe.

¿Cuánto tarda en fabricarse un tótem publicitario? +

Depende del troquel y de la tirada, y de si hay prototipo por medio. Lo que más alarga el calendario no suele ser la producción, sino las rondas de validación del arte y la aprobación del prototipo. Cuéntanos la fecha de activación y trabajamos hacia atrás desde ella.